10.03. El año de Judá comienza en otoño; el de Israel, en primavera

Existe evidencia bíblica de que los reyes de Judá calculaban sus años de reinado de otoño a otoño -probablemente desde el 1.º de Tishri-, no sólo en tiempos de Salomón sino también durante el reinado de Josías.

Mientras se reparaba el templo, en el 18.º año de Josías, los obreros hallaron una copia del libro de la ley. Después de leer el rollo, el rey comenzó una vigorosa reforma e hizo celebrar una gran pascua como nunca se había visto en la historia del reino dividido. La pascua caía el 14.º día de Nisán, primer mes del año religioso, que comenzaba en primavera; pero en este caso, tanto el comienzo de las reparaciones del templo como la gran pascua ocurrieron en el 18.º año (2 Reyes 22: 3, 5; 23: 23).

Ya que es evidente que todo lo descrito en esos dos capítulos no pudo haber ocurrido en las dos primeras semanas del año, es obvio que el 18.º año no comenzó en Nisán. En Judá debe haberse empleado el calendario civil que comenzaba en Tishri. El cómputo a partir del otoño daría seis meses más para los sucesos ya descritos.

Desde hace tiempo muchos eruditos han reconocido que ésta es una evidencia de que en Judá los años de reinado se computaban de otoño a otoño. Puesto que existe tal evidencia para la época de Salomón y luego para la época de Josías, no hay razón para dudar de que el año se calculó siempre así durante toda la historia de Judá. Es interesante notar que los sincronismos entre los reinados de los reyes de Israel y de Judá pueden armonizarse siempre que se calcule de otoño a otoño el año de Judá, mientras que surgen ciertas dificultades si se intenta calcularlo de primavera a primavera.

Por otra parte, aunque el texto bíblico no presenta ninguna evidencia de ello, los sincronismos entre los reinados de los dos reinos parecen indicar que en Israel se usaba el año que comenzaba en primavera. Muchos eruditos que han calculado mediante diversos métodos estos reinados, han llegado a la conclusión de que las aparentes discrepancias de los sincronismos se deben a errores del texto bíblico. Por lo tanto, no creen que sea posible lograr la armonización, ni la intentan.

Ya que el uso de un año que comenzaba en primavera para Israel, y en otoño en Judá, elimina muchas de las supuestas discrepancias, resulta más probable este tipo de cómputo de años de reinado. Hasta tanto alguien proponga un esquema mejor basado en un principio diferente, se considerará que debe preferirse este método, ya que es más "funcional".

Como razón posible de que en Israel se hubiera computado el año de primavera a primavera, se presenta el hecho de que Jeroboam, fundador del reino del norte, había sido refugiado político en Egipto, y pudo haber sentido la influencia del calendario egipcio, cuyo año nuevo rotaba por las diferentes estaciones, y que en tiempos de Jeroboam comenzó en primavera. También es posible que hubiera elegido celebrar el año nuevo en primavera en lugar del 1.º de Tishri, en otoño, meramente para diferenciarse de Judá, así como estableció un nuevo sacerdocio e inauguró una fiesta en el octavo mes para reemplazar laantigua fiesta del séptimo mes (1 Reyes 12: 30-33).