9.09. El año nuevo de primavera y de otoño

Los hebreos tenían dos maneras de computar el comienzo del año, y cuando en el tiempo del éxodo se introdujo la numeración de los meses a partir de Nisán [primavera del hemisferio norte], en relación con la serie de fiestas religiosas, se retuvo como año civil el cómputo más antiguo que comenzaba con Tishri [otoño, hemisferio norte].

Existe evidencia bíblica de que Salomón contó los años de su reinado a partir del otoño, y que en Judá se continuó esa práctica.

El registro no dice si en el reino del norte de Israel se contaban los años de reinado a partir del otoño o de la primavera, pero existen indicaciones, en algunos de los sincronismos de Reyes, de que Israel usaba el calendario del año iniciado en primavera.

De manera que al sincronizarse el año de ascensión de un rey de Judá con cierto año de un rey de Israel (según el sistema de numeración de Judá), los últimos seis meses del año de Judá se superponían con los seis primeros del año correspondiente de Israel, o viceversa.

Este paralelismo es diferente en varios reinados, según la fecha de ascensión al trono.

Si la ascensión ocurre en verano, el año de reinado de Judá comienza seis meses antes que el año correspondiente en Israel, porque el día de año nuevo de Judá, en otoño (1.º de Tishri), viene primero en el nuevo reinado, en tanto que el siguiente año calendario de Israel no comienza hasta el 1.º de Nisán en la primavera siguiente.

Sin embargo, si el rey ocupa el trono en invierno, el siguiente día de año nuevo, después de su ascensión al trono, es el de Israel, que tiene lugar en la primavera. En consecuencia, su año de reinado, de acuerdo con el cómputo de Israel, comienza seis meses antes del año de Judá, el cual corre de otoño a otoño.