9.11. Interregno versus corregencias

Como resultado del intento de ajustar la diferencia entre el total de años de los reinados de Israel y de Judá, han surgido dos tipos de esquemas cronológicos para dicho período. Si para lograr el sincronismo se debe suponer una corregencia en una sucesión o un interregno en la otra, y si en ese caso se usa mayormente lo primero, resulta una cronología mucho más corta. Si se usa más a menudo lo segundo, se obtiene una cronología más larga.

El valor de cualquiera de los dos métodos debe determinarse por la manera en que se ajusta el esquema a todas las informaciones conocidas, bíblicas y extrabíblicas.

Aun en períodos cuando Judá e Israel comenzaron y terminaron juntos una serie de reinados (como el lapso transcurrido entre la muerte de Salomón, cuando los reinos se dividieron, y el asesinato de los reyes de ambos reinos por Jehú), no coinciden los totales de los reinados, y la disparidad aumenta después de Jehú, hasta que al final del reinado del norte, la suma de los años registrados para los reyes de Israel es inferior en 20 años a la suma de los años de los monarcas de Judá para el mismo período.

Ante esta situación, la única manera de concertar las dos sucesiones posteriores de los dos reinos es suponer que en la sucesión aparentemente más larga hubo superposición de reinados, o que en la sucesión más corta hubo períodos de interregno.

En el primer caso, tuvo que haber ocasiones cuando el heredero fue puesto en el trono junto con su padre antes de la muerte de éste, y el total de años atribuidos al hijo incluye tanto los años de corregencia como los de su reinado como monarca único. Así la duración completa de todos los reinados sería algo mayor que el tiempo total transcurrido.

En el segundo caso, en la sucesión más corta, tal vez hubo ocasionalmente un interregno cuando, por un motivo u otro, al morir el rey se produjo un trastorno político que impidió la ascensión inmediata de un sucesor. Si tales períodos sin rey no fueron tomados en cuenta en las cifras dadas para los reinados sucesivos, el total del tiempo transcurrido tendrá que haber sido mayor del que muestran los registros.

Debemos suponer lo uno o lo otro, es decir, la sucesión más larga de reyes deberá acortarse computándose corregencias, o la sucesión de reyes más corta deberá alargarse con períodos de interregno. Posiblemente deban usarse ambos procedimientos.

Se ha señalado ya que las informaciones cronológicas esenciales dadas para cada rey, generalmente en el relato del comienzo de su reinado, son de dos clases:

(1) El sincronismo de ascensión, que ubica el comienzo de un reinado en determinado año del rey del otro reino hebreo ("Ocozías hijo de Acab comenzó a reinar sobre Israel en Samaria, el año diecisiete de Josafat rey de Judá" [1 Reyes 22: 51]).

(2) La duración del reinado ("[Ocozías] reinó dos años sobre Israel"). Se ha visto que hay una diferencia de un año entre el cómputo con año de ascensión (posfecha) y sin año de ascensión (antedata).

Aparte de esta diferencia, cuando cualquier expresión cronológica relacionada con estos reinados parezca estar en conflicto con la pauta de los demás reinos, la explicación podría ser que existió una corregencia o un interregno que el texto no menciona. A menos que en el texto aparezca alguna alusión a la situación política del momento, no existe una razón inherente para suponer que ocurrió una cosa y no la otra.

La solución que armonice los sincronismos debe ser aceptada. Este tipo de ajuste no descarta la información bíblica. Sencillamente la explica suponiendo que el texto no presenta todos los detalles, algunos de los cuales deben inferirse de las cifras dadas. Tal procedimiento produce diferencias de opinión en cuanto a la solución más adecuada.

La posibilidad de escoger entre corregencias o períodos de interregno - es decir, entre la superposición de reinados o períodos en blanco entre reinados - alarga o acorta el período de duración total de los dos reinos hebreos. Puesto que no hay desacuerdo en cuanto al final de la serie de sucesiones en tiempos de Nabucodonosor, los dos métodos examinados dan una fecha AC más temprana o más tardía para el comienzo de la serie (la muerte de Salomón).