5.09. Examen de las objeciones a la teoría del éxodo del siglo XV - 3ª parte

Algunos arguyen que el relato de la migración de José y su familia a Egipto no prueba que un gobernante hicso favoreciera a sus camaradas asiáticos, sino más bien que un egipcio recompensa a un benefactor semítico por los servicios prestados, mostrando consideración con los prejuicios de los egipcios al segregar en Gosén a los pastores hebreos.

Los defensores del siglo XV replican, defendiendo la presencia de José en la época de los hicsos, que un faraón egipcio posterior habría sido demasiado antisemita para prodigar favores tan encumbrados, y que el motivo de la segregación puede haber sido, no tanto respetar la sensibilidad de los egipcios, como proteger a los pastores hebreos de la mala voluntad de sus vecinos egipcios.

Así también, el trato de José con sus hermanos, aunque citado como una objeción, ilustra que José mismo había adoptado las costumbres egipcias, como podría haberse esperado de un rey asiático que se hubiera amoldado a Egipto.

Podría parecer ilógico describir a los nacionalistas egipcios como expulsando a los odiados hicsos asiáticos y, sin embargo, dejando en Gosén una comunidad de semitas que habían sido favorecidos por el régimen extranjero.

Una explicación posible sería que los hicsos que fueron expulsados eran la clase gobernante opresora, y que muchos hicsos del común del pueblo fueron dejados, considerándolos como inofensivos y posiblemente como una fuente de trabajo forzado. Sabemos demasiado poco como para dogmatizar sobre el tema.