1.01. Introducción

La armonía de las declaraciones en que está implicado el factor tiempo en las Escrituras vigorizan nuestra confianza en la exactitud de la Palabra inspirada, pero la cronología no es esencial para la salvación. Evidentemente, por eso Dios no consideró necesario incluir todos los detalles cronológicos.

En algunos casos no ha sido posible establecer ciertas fechas con exactitud, y como resultado, varios de autores han diferido en el cómputo de algunas fechas. Esto no quiere decir que las fechas históricas no nos ayudan a veces en nuestra búsqueda de una verdad espiritual más profunda, o que no sean importantes las pocas fechas relacionadas con períodos proféticos exactos. Con todo, los hitos proféticos están bien establecidos, y otras fechas históricas rara vez son asuntos de importancia teológica.

Dogmatizar acerca de cronología o pretender fijar cada fecha irreductiblemente, no sólo sería atrevido sino imposible. En este blog procuraré proporcionar un bosquejo general y explicar ciertos principios básicos.

Muchas supuestas dificultades se han aclarado al aumentar el conocimiento de la cronología antigua. Aunque no podemos esperar que todos los especialistas concuerden en su interpretación de las lagunas cronológicas de los tiempos antiguos, podemos esperar confiadamente que la investigación futura confirme el registro bíblico.

Cada vez que ese registro puede ser comprobado adecuadamente, se revela como historia fidedigna. Sus declaraciones no están libradas al acaso ni son fantásticas, sino armoniosas y razonables.