9.14. Cronología tentativa

A fin de establecer una fecha para los reinados hebreos, en este estudio se ha empleado una cronología que ofrece la posibilidad de asignar por lo menos fechas AC tentativas a todos los reinados.

El sistema adoptado no sólo cuenta con armonía interna de casi todas las fechas bíblicas -tanto en los sincronismos de ascensión como en la duración de los reinados-, sino que además tiene armonía externa entre la cronología bíblica y la asiria. Sin embargo, se dejará para un momento posterior el análisis de las fechas AC de estos reinos, hasta tanto se hayan explicado las cuatro hipótesis de trabajo sobre las que se basa este sistema de poner fechas: hipótesis derivadas de una sincronización experimental de los reinados de Judá e Israel.

La mayor parte de los principios cronológicos fundamentales del cómputo de la duración de los reinados utilizados en estas hipótesis han sido usados durante décadas, y empleados en diversas combinaciones por muchos autores; pero ninguno ha tenido éxito todavía en combinarlos para obtener un plan cronológico compatible de los reyes que esté en completa armonía con todas las fechas bíblicas y con los datos asirios. Por lo tanto, la mayor parte de los autores han revisado los sincronismos de ascensión o la duración de los reinados, o bien ambos.

El valor de la combinación particular de estos principios en las cuatro hipótesis fundamentales enumeradas más abajo, consiste en que, mediante ellos como fundamento, es posible estructurar un sistema para establecer las fechas de los reinados que logre armonizar casi todos los textos bíblicos, resultado no obtenido mediante ningún otro plan de cronología de los reyes.

El método para fechar los reinados utilizado aquí, combina dos sistemas muy similares pertenecientes a dos eruditos: Edwin R. Thiele y Siegfried H. Horn.¹ Este método incorpora los principios básicos y las hipótesis empleados por ambos eruditos, y concuerda con la mayor parte de las fechas de Thiele, pero sigue la cronología de Horn más de cerca en el período en el que no concuerdan, es decir, en la solución propuesta para el problema de armonizar ciertas discrepancias en los sincronismos relacionados con el reinado de Ezequías.

Puesto que uno de estos autores ha considerado necesario suponer que hubo un reajuste editorial tardío de varios sincronismos, y el otro ha tenido que dejar un sincronismo como problema no resuelto, puede decirse que ninguno de los dos ha estructurado todavía un sistema completo de cronología de los reyes hebreos que utilice todas las fechas que aparecen en los libros de los Reyes. Sin embargo, estos dos eruditos se han aproximado a este ideal más que ningún otro experto.

De modo que, para propósitos prácticos, contamos con un sistema de cronología de los reinados hebreos que concuerda con las fechas dadas en los libros de los Reyes (con la excepción que ya hemos mencionado), y también con la cronología de los documentos históricos cuneiformes. Esto resulta posible, si los sincronismos de ascensión de Judá e Israel y la duración registrada de los reinados se interpretan a la luz de las cuatro hipótesis que siguen:

1. Que en el reino de Judá contaban los años de reinado a partir del otoño (quizá según el año civil que comenzaba con el 1.º de Tishri), mientras que en Israel se contaban los años de reinado de primavera a primavera (quizá a partir del 1.º de Nisán).

2. Que Israel comenzó a usar el sistema sin año de ascensión cuando se dividieron los reinos, después de la muerte de Salomón, pero más tarde cambió al sistema con año de ascensión; y que Judá, que comenzó con el sistema con año de ascensión, cambió al sistema sin año de ascensión para volver más tarde a su método original.

3. Que los escribas de ambos reinos, al registrar la ascensión de sus propios reyes como ocurrida en determinado año del gobernante del otro reino, parecen haber numerado cada uno el año de los reyes vecinos según el sistema usado (con año de ascensión o sin año de ascensión) en su propio país y no en el del reino vecino.

4. Que en ambos reinos las corregencias entre padre e hijo fueron más bien frecuentes, pero no se indican interregnos.

La única hipótesis que tiene apoyo bíblico, como se verá más tarde, es la primera: que en Judá se computaban los años de otoño a otoño. Las otras han sido determinadas en forma experimental. Cuando se elabora una cronología más corta del período usando esta base, los sincronismos entre los años de los dos reinos coinciden casi completamente, y así se evitan dificultades que surgen al calcular en otras formas. Estos resultados no eliminan la posibilidad de que en el futuro alguien descubra un esquema completo que sea totalmente distinto; pero, por el momento, las cuatro hipótesis enumeradas aquí parecen ofrecer la base más "funcional" para la reconstrucción del antiguo cómputo de estos reinados.
----------------------------
¹ Edwin R. Thiele, The Mysterious Numbers of the Hebrew Kings [Los misteriosos números de los reyes hebreos] 1st. ed., Chicago, University of Chicago Press, 1951; 2dn. ed., Grand Rapids, Michigan: Eerdmans, 1965), una ampliación de su artículo titulado "The Chronology of the Kings of Judah and Israel" (Cronología de los Reyes de Judá e Israel), Journal of Near Eastern Studies (Revista de estudios del Cercano Oriente), III (1944), págs. 137-186, y basado en su tesis doctoral: Siegfried H. Horn, "The Chronology os Hezekiah's Reign" (Cronología del reinado de Ezequías), Andrews University Seminary Studies (Revista de estudios de seminario de la Universidad Andrews), II (1964), págs. 40-52.

Horn preparó la mayor parte de su plan independientemente de Thiele, pero llegó a las mismas conclusiones en muchos puntos y adoptó los hallazgos de este último en varios otros, aunque no concordó con él en su interpretación del período de Ezequías (Horn, op. cit., págs 45-49).