3.01. La forma de expresar la edad

"Era Noé de seiscientos años cuando el diluvio de las aguas vino sobre la tierra" (Gén. 7:6).

"Era Noé de seiscientos años" - literalmente, "un hijo de 600 años" - cuando vino el diluvio.

Lo que significa esta frase se aclara en el mismo capítulo con la primera fórmula completa cronológica de la Biblia:

"En el año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del gran abismo" (Gén. 7:11).


Por lo tanto, "un hijo de 600 años" no significa que Noé tenía 600 años de edad, como lo entendemos hoy, sino que estaba en su 600º año, que todavía no había terminado.

En nuestros cómputos modernos decimos que un niño tiene tantos meses de edad en su primer año. Llega a su primer cumpleaños al fin de su primer año, y no se considera que tiene un año hasta ese primer cumpleaños, y cuando llega ese día comienza su segundo año.

De manera que un día tendrá 21 años, después de haber completado su 21º año. Tendrá 21 años a través de todo su 22º año, hasta que, al completarlo, se dice que tiene 22 años. Habríamos contado los 600 años de edad de Noé tan sólo al final de su 600º año, pero los hebreos lo consideraban como "un hijo de 600 años" durante su 600º año.