5.03. Conceptos pasados de moda

Los historiadores han utilizado criterios muy dispares en su tarea de poner fecha al éxodo. Por eso hay diversas teorías que lo ubican tempranamente en el siglo XVII, tardíamente en el siglo XII, o bien en fechas intermedias.

Por ejemplo, según una de estas teorías, el éxodo ocurrió en el año 1612, cuando los hicsos gobernaban en Egipto. Llegaron a esta conclusión basándose en un cómputo largo del período de los jueces, suponiendo que los períodos alternativos de gobierno de los jueces y de opresión de los enemigos hayan ocurrido en forma sucesiva.

Según este cálculo, el período completo abarcaría 600 años. Los autores de esta teoría ubican este lapso en el período de los 480 años, comprendido desde el éxodo hasta Salomón, tomando en cuenta únicamente los gobiernos de los jueces pero no los intervalos de opresión.

Puesto que no es posible correr la fecha del reinado de Salomón, cuanto más largo se haga el período de los jueces tanto más se hará retroceder la fecha del éxodo.

Otra teoría que ubica el éxodo en una fecha temprana, supone que los hebreos abandonaron Egipto juntamente con los hicsos derrotados en el siglo XVI (esto recuerda la identificación hecha por Josefo de los hebreos con los hicsos). Esta posición requiere 200 años de peregrinaje en el desierto, en vez de los 40 años, a fin de identificar a los hebreos con los habirus.

Una tercera teoría fija la fecha del éxodo en un momento histórico más próximo, en el siglo XII y durante el reinado de la vigésima dinastía.

Ninguna de estas posiciones armoniza con la Biblia ni con la historia.

Estos tres criterios utilizados para establecer la fecha del éxodo bastan como ejemplos de la diversidad de conceptos empleados con ese fin. Es innecesario examinarlos, porque en la actualidad casi no se los toma en cuenta.

A continuación examinaremos las tres teorías más importantes relacionadas con la fecha del éxodo.